"Llamó a los doce y los envió de dos en dos" Mt 6,7-13

La Diócesis de Ipiales fue erigida el 24 de septiembre de 1964 con la bula “Cunctis in orbe” del Papa Pablo VI, con territorio desmembrado de la Diócesis de Pasto. Contaba con 38 parroquias.

El 31 de diciembre de 1964 se nombró como primer obispo a Mons. Miguel Ángel Arce Vivas, quien tomó posesión canónica el 28 de enero de 1965. En su corto periodo de gobierno, solicitó que Nuestra Señora de Las Lajas fuera la patrona de esta nueva circunscripción, lo cual fue aceptado el 26 de abril de 1965 según breve pontificio.

El 10 de abril de 1965, Mons. Arce Vivas fue nombrado Arzobispo de Popayán. Para sucederle fue nombrado el 24 de julio de 1965 como Obispo Mons. Alonso Arteaga Yépez, hasta ese momento Auxiliar de Popayán. Tomó posesión de la Diócesis el 8 de septiembre de 1965 y se enfocó en la tarea de organizar la Jurisdicción. Veinte años estuvo al frente de la misma hasta el 25 de octubre de 1985, siendo el obispado de mayor duración, cuando fue nombrado obispo de El Espinal (Tolima).

En esa misma fecha (1985), se nombró como tercer obispo de Ipiales a Mons. Ramón Mantilla Duarte, quien tomó posesión el 17 de enero de 1986. Su administración fue muy corta, pues el 16 de enero de 1987 la Santa Sede aceptó su renuncia al gobierno pastoral debido a sus quebrantos de salud. Fue el primer “Obispo Emérito de Ipiales”, y luego fallecería el 16 de marzo de 2009.

El Santo Padre Juan Pablo II de ese momento nombró en esa misma fecha como cuarto obispo a Mons. Gustavo Martínez Frías, hasta entonces Vicario General de la Diócesis de Socorro-San Gil. Gobernó hasta el 18 de marzo de 1999, cuando fue nombrado Arzobispo de Nueva Pamplona (Norte de Santander-Colombia). Entre sus logros se destaca el iniciar la tarea de la “Nueva Evangelización”, de la cual el Papa designó como prioridad: “una vigorosa llamada para que asumamos con responsabilidad la misión de difundir la luz de Cristo”. Su obispado es el tercero más largo de la Diócesis, estando 12 años al frente de la labor pastoral.

Para suceder a Mons. Martínez Frías, fue nombrado como quinto obispo a Mons. Arturo de Jesús Correa Toro, primer obispo del siglo XXI y el segundo obispado más largo desde el periodo 1965-1985 de Mons. Arteaga Yépez. Fue encargado de consolidar pastoralmente a la Diócesis, así como del Jubileo del nuevo milenio (2000), y del Jubileo de la Diócesis en sus 50 años (2014). Se resalta el mayor logro de su labor que es culminar la llamada “Nueva Evangelización”, que por cerca de 30 años se cristalizó el reto de evangelizar totalmente y dinámicamente en los tiempos actuales, de cara hacia el tercer milenio y el siglo XXI. Iniciada por su antecesor Mons. Martínez Frías en 1988, por los 25 años de la Diócesis (1989). Fue nombrado obispo de Ipiales el 29 de enero de 2000 y ordenado el 20 de marzo de 2000. Dimitió por razones de salud y protocolarias ante el Papa Francisco el 29 de abril de 2016, cargo en el que permaneció hasta el año 2017, estando más de 18 años hasta su retiro oficial en 2018. Fue nombrado por el Papa como “Obispo Emérito de Ipiales”.

Como sucesor de Mons. Correa Toro, el Papa Francisco nombró a Mons. José Saúl Grisales Grisales, del clero de la Diócesis de Sonsón-Rionegro (Antioquia-Colombia), quien se desempeñó en el cargo de Vicario General, como el sexto obispo de Ipiales desde el 3 de febrero de 2018. Recibió el ordenamiento episcopal el 17 de marzo de 2018, por el Nuncio Apostólico Ettore Balestrero, en representación del Papa. El 14 de abril de 2018, recibió por el Arzobispo de Popayán Iván Antonio Marín López, en acto de posesión, el pastoreado al que llegó a esta Diócesis.